La estafa de Julián Arancial

Hoy quiero contarles la historia de un patético personaje. Pónganse cómodos, que es un poco larga.

El protagonista de la historia es un peruano infeliz, de nombre Julián Arancial, supuestamente dueño de una supuesta empresa, Overtrad. Tomen nota de este nombre.

En resumen, trata de una experiencia que tuve con este estafador, mentiroso profesional, que contrató mis servicios de marketing digital para montar una agencia de marketing en Lima, Perú. Pero luego de 2 meses de trabajo, el tipo decidió, porque le dio la gana, no pagarme el último mes que le presté mis servicios.

Antes de comenzar mi relato, es bueno alertar acerca de esta constante práctica para con los profesionales y la mano de obra venezolana en general. Para nadie es un secreto el caos económico en el que el chavismo nos tiene sumidos. Eso lo sabemos los venezolanos que vivimos en Venezuela, los que se han ido, y los que no son venezolanos, que saben la gran capacidad y talento que tiene este país, y que se aprovechan de la necesidad de la gente, de la inexperiencia o el desconocimiento, para hacer lucrativos negocios, jugosas negociaciones y pagar sueldos del sudeste asiático.

Esto ya es una práctica constante en el mundo, y muy especialmente en nuestra región. Los países vecinos ven nuestra crisis como un río revuelto de oportunidades para beneficiarse, sin importar a quién perjudican. De esto trata mi siguiente relato.

Pero la culpa no es del vivo solamente… es también del bobo.

Escuchen con suma atención:

Impulso Digital iba a ser la supuesta empresa que íbamos a crear, una agencia fantasma para captar «mano de obra barata», como muy bien me lo dijo el mono con ropa de Julián Arancial.

También sé que el aborigen con iPhone este hace negocios con otras personas aquí en Venezuela, y ya me han dicho un par de contactos por allí que el tipo es mala paga. Es decir, EL MISMO MODUS OPERANDI: Julian Arancial Se niega a pagar, desconoce los contratos, los acuerdos, y deja mal a la gente. ¡Tremenda joya! ¡Un peruano ejemplar! Él que dice que venezolanos como yo dañamos al país… ¿Y qué hacen los peruanos como él? ¿Dejar en alto el gentilicio de Perú? ¡Mamagüevo!

Bichos como Julián Arancial, con un poquito de dinero, montan una agencia (fantasma, por cierto), contratan a un par de secretarias, levantan una fachada bonita y un logo, y engañan a empleados, negocios, y quién quita, quizás hasta al fisco de un país. Estas ratas muchas veces tienen amigos y conexiones en todas partes. ¡Así son los delincuentes!

Julián Arancial NO SABE NADA DE SOCIAL MEDIA MARKETING, y quiere incursionar en el mercado haciéndose pasar por director de una firma reconocida y de trayectoria.

Y además, contratan a talento de otros países, con falsas promesas de bonificaciones y altos ingresos, para al final incumplir sus compromisos y desechar a la gente como si de basura se tratara.

¡No apoyen a delincuentes de esta calaña!

Para que estén súper atentos, y no se dejen embaucar por esta rata del Macchu Picchu, de Julián Arancial, aquí les dejo sus coordenadas en algunos perfiles digitales. ¡Estén pilas!

Aquí podemos ver al estafador de Julian Arancial en LinkedIn.

Aquí vemos su fachada, su empresa fantasma, Overtrad Perú. Una empresa que nunca ha publicado nada en LinkedIn.

Aquí vemos al aborto inca en Twitter. Julian Arancial seguramente no sabe ni manejar Twitter. Solo ha publicado 13 tweets.

En Facebook, la misma historia: perfiles fantasmas. ¿Será que es una persona muy ocupada para postear en las redes sociales? ¿O será que la realidad es que no es más que un simple ladrón que no quiere que vean actividad en sus medios digitales para que no lo ubique la ley de su país? EL QUE NO LA DEBE NO LA TEME.

Y aquí un directorio de sus empresas fantasmas, seguramente de estafas, como el parapeto de Overtrad Perú.

Como ven, el tipo es un completo nulo en las redes sociales, bruto cotorro al fin y al cabo, siempre con la apariencia de trabajar en empresas tecnológicas, pero la verdad es que Julián Arancial es un pobre diablo que NO PAGA sus compromisos comerciales. ¿Cómo estarán los empleados (si es que lo hay) de Overtrad?

Aquí les comparto una breve muestra de que lo que les digo es TOTALMENTE CIERTO. Como ven en algunas imágenes, siempre fui respetuoso con la sabandija de cloaca de Julián Arancial, y hasta notas de voz le envié. Lamento no haber guardado dichas notas porque en ese tiempo cambié de celular y perdí todo eso. Pero con esto es suficiente para que vean la clase de hijo de puta que es el peruano este:

Para mí ha sido bien claro el aprendizaje:

  • No confiar en nadie, por más “pomposa” o grande que aparente ser su empresa. Sobre todo si es un trabajo a distancia, en el que los procesos de amparo legal pueden ser cuesta arriba para el débil jurídico.
  • Exigir pagos por adelantado SIEMPRE.
  • Exigir contrato por escrito SIEMPRE. Aunque en este caso poseo TODO por escrito con esa rata, pero igual, al muerto de hambre de Julián Arancial no le importó eso y prefirió no pagarme. O sea, ni esto es garantía, sobre todo si tratas con personas inescrupulosas, como evidentemente ese tipejo demostró ser.

Mi mensaje para ti, delincuente de poca monta, Julian Arancial, que sé que leerás y escucharás esto varias veces:

Ojalá que el dinero que le estafas a la gente y que te niegas a pagar te alcance para comprarte una choza de dos pisos. Malparidos como tú, que ENGAÑAN a la gente y DESCARADAMENTE desconocen los contratos establecidos tarde o temprano terminan mal. Y este mundo digital es chiquitico, MUY CHIQUITICO. Seguramente pronto volveremos a saber de ti, cuando pagues por tus trampas y vivezas. No hay nada más sabroso que acostarse a dormir todos los días con la conciencia limpia y tranquila, cosa que evidentemente tú no puedes hacer, ¡LADRÓN!

Y mi mensaje para freelancers, pequeñas agencias y lectores de este post en general:

Sean firmes con las personas/empresas a las que les prestan sus servicios. Establezcan contratos que claramente los beneficien a ustedes como prestadores del servicio (sin joder a la otra parte, por supuesto), y no dejen nada “sobrentendido”. Si tienen desconfianza, o no se sienten cómodos, lo mejor es que no establezcan relación comercial. Se ahorrarán muchos dolores de cabeza. Cada vez más y mientras dure esta crisis (que tiene toda la pinta de durar bastante más) Venezuela estará en la mira de los buscadores de mano de obra REGALADA. ¡No permitan esto!

¡Estén muy atentos!

Ni se les ocurra aceptar ningún trabajo o relacionarse de ninguna forma con Julián Arancial o su fachada de empresa tecnológica, Overtrad.

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4 comentarios en «La estafa de Julián Arancial»

  1. Nojoda. Se ha dicho, la verdad que personas como esas no merecen vivir me acaba de pasar con una gente mexicana que se creen la creme de la creme.

    Responder
    • ¡Es así! Denuncia y señala. No te quedes callada. Yo postergué demasiado mi denuncia.

      ¡Hay que acabar con estas ratas estafadoras!

      Responder

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