¡CONTROLA A TU MOCOSO!

Este post va dirigido a todos esos padres tarados, que tienen muchachitos pequeños en sitios públicos y que se nota que no los saben criar, ni controlar, ni educar.

No sé si es por la edad, o porque mis hijas ya están grandes, pero de un tiempo para acá me he vuelto intolerante al llanto de los bebés. Y si es un berrinche o pataleta, motivado a una malcriadez, ¡peor! Me imagino que lo que siento es más o menos lo mismo que siente un claustrofóbico en un ascensor.

Basta que yo escuche a un bebé llorar, gritar, chillar, para que se me acelere el pulso, se me crispen los nervios y rápidamente busque la manera de alejarme de allí (o de estrujar al carajito contra una mata de jabillo).

Pero lo que más me arrecha e incomoda de la situación, es ver la inutilidad, la parsimonia, la pasividad de los padres de ahora. Sus mocosos gritan, escupen, lloran y patalean, molestando a los que están a su alrededor, y ellos como si nada, viendo sus teléfonos.

Si eres de los 80, 70 (como yo), 60 o menos, estarás de acuerdo conmigo en que eso en nuestra época no se veía. Si uno lloraba o se revolcaba porque quería algo (todos los carajitos prueban a sus papás así), bastaba una mirada, un chancletazo u una nalgada para que nunca, NUNCA MÁS, uno osara armar una alharaca.

¿Y qué pasó ahora? ¿Por qué los padres de ahora son tarados y no pueden controlar a su prole?

No soy psicólogo, pero me atrevo a decir que este fenómeno sucede por una razón principal, la cual es la madre del resto de razones (descomposición social, pérdida de valores etc.).

Y esta razón es que los padres cada vez son más jóvenes. Ya es muy común ver a carajitas de 13 o 14 años preñadas y con dos muchachos. Y una culicagada así, ¿qué le va a poder enseñar a sus hijos de respeto, de normas, de valores y educación? (Y eso sin contar que muy seguramente son madres solteras, ¡PEOR!).

En mi opinión, este es el principal problema. Un círculo vicioso, una bola de nieve en la que mientras más jóvenes, menos respeto y valores tienen, pero más paren, y más tarados hay… y así, se repite este loop maldito.

Es por eso que yo amo a mis audífonos, y trato siempre (cuando la inseguridad me lo permite) de andar con mi iPod y desconectarme de los estruendosos chillidos de mocosos malcriados en el metro, en la calle, en los sitios públicos. Porque de verdad lo que me provoca es darles una patada a los carajitos llorones y lanzar al Guaire a los inútiles padres.

Padre tarado que me lees. ¡BUSCA AYUDA! No es posible que un carajito de 2 años juegue la pelota contigo, por conseguir un juguete o una galleta. Dale su coñazo y enséñalo. Pero no le pegues por pegarle. Castiga, reprende y educa, pero también premia y enseña que esas actitudes traen malas consecuencias, y el buen comportamiento trae a su vez consecuencias positivas.

¿Tan difícil es?

niño malcriado 1

@gordonesroo
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Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover. Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!