5 beneficios del Guest Blogging

Son muchas las posibilidades que el Guest Blogging nos ofrece. Y esto es algo que descubres solo cuando tienes tiempo blogueando, cuando eres un redactor maduro, con recorrido.

Cuando eres un bloguero novato, tus prioridades son otras. Tus intereses son otros. Tu ímpetu no te permite ver ciertas cosas. (La sabiduría de la edad, le llaman).

Pero novato, veterano, aprendiz o lo que sea, el Guest Blogging es una herramienta poderosísima. Nos da muchas ventajas que debemos saber usar sabiamente.

¿Debo definir aquí qué es el Guest Blogging?

No. Mejor anda a Google…

¿Ya averiguaste?

Perfecto.

Como habrás leído en Google, el Guest Blogging es una herramienta poderosísima de SEO y de Linkbuilding. Y si estos términos te parecen desconocidos, te recomiendo que leas un Glosario Bloguero que escribí hace tiempo. Suenan raro, pero son muy fáciles de entender.

Quiero enumerarte aquí, desde mi experiencia, los 5 beneficios del Guest Blogging para tu blog, para tu marca, para tu estrategia digital. Presta atención…

Pero antes de continuar, debo aclarar que este post es la 2da parte de un post que escribí como invitado en el blog de SheEmprende. Los lectores de su blog pidieron una continuación. Así que esto de los 5 beneficios del Guest Blogging es el intro, la excusa perfecta para darles esa 2da parte, y una forma de demostrarles que lo que aquí les explico es totalmente cierto y probado.

Veamos los 5 beneficios de hacer Guest Blogging:

1) Llegar a nuevas audiencias

¡Por supuesto! Cuando escribes en el blog de otros, te lee un público que antes no te leía. ¡Eso es buenísimo! Esa gente está ahí, sin buscar mucho. Sin mucho esfuerzo tuyo. Los lectores habituales del blog al que te invitan probablemente no sabían nada de ti, lo cual es una oportunidad súper especial para dar una muy buena primera impresión, y destacarte. ¡No lo hagas mal!

2) Tocar nuevos temas

Es un refrescamiento para ti como redactor/bloguero. Te abres a escribir de otras cosas que normalmente no tocas en tu blog. Eso es un respiro mental, creativo. A todos los blogueros nos pasa que, llegado cierto tiempo, sentimos que estamos como bloqueados. Hacer Guest Blogging es una oportunidad brutal para desbloquear esas neuronas, y emocionarte de nuevo con nuevos temas, nuevos enfoques y nuevos puntos de vista.

3) Darle una visión distinta a tu estilo

Te permite conocerte mejor como bloguero. ¿Por qué? Porque exploras tus límites, tu alcance. Incluso evalúas tu nivel de cultura general. ¿Puedes escribir de cualquier temática, o solo de 2 o 3 temas nada más? Es un gran reto para ti. Un reto positivo, además.

4) Más tráfico a tu web (obvio)

Por eso, principalmente, hacemos Guest Blogging: para traer más tráfico a nuestro blog. Para que nuevas personas nos conozcan y se enganchen con nosotros, con nuestro contenido. Por eso el Guest Blogging es una oportunidad única, que debemos aprovechar al máximo, y no abusar de ella. ¿En qué sentido? En ser repetitivos y fastidiosos. Es decir, hacer un par de guest posts en un par de blogs por una temporada, parar un tiempo, luego volver con otros posts, y así. Dosificar el Guest Blogging. Así ni aburres ni eres repetitivo.

5) Posibilidades de nuevas alianzas/colaboraciones

Lo mejor de lo mejor. ¡El networking! Yo, que me considero un networker nato, he descubierto en el Guest Blogging una oportunidad maravillosa de conocer nuevas personas, nuevos blogueros, nuevos seguidores, y por supuesto: nuevos clientes. Recuerda: ¡Un bloguero que no hace networking está muerto!

¿Es más trabajo hacer Guest Blogging?

¡Sí! Totalmente. Pero bien vale la pena.

Tienes que preparar nuevo contenido. Leer nuevas cosas, probar nuevas palabras y experimentar con nuevos temas. Incluso, nuevas imágenes o fotos a las cuales no estás habituado. Pero como te dije más arriba: eso es oxigenación total para ti. Es hasta terapéutico.

Ahora sí. Lo que estaban esperando: la continuación de ese post que mencioné más arriba.

¿Eres mala boca? (2da parte)

La contraparte de ser “mala boca” es, obviamente, lo opuesto; ser un lambucio, un troglodita, un comelón, un glotón.
O sea, sería como ser el otro extremo. Y como sabrás, ningún extremo es bueno.

¿Cómo mantenerte en el medio, no ser un descortés mala boca, ni una aspiradora que se come todo lo que consiga?

Buena pregunta. Si sabes la respuesta, compártela conmigo en los comentarios del post, porque la verdad es bien difícil hacerlo.

Yo no me considero un barril sin fondo, porque sé cuándo detenerme a la hora de comer y de beber, pero mala boca sí que no te soy.

Entonces, algunas recomendaciones que te puedo dar para que no seas el comelotodo que nadie quiere invitar a una reunión porque eres de los que se sienta al lado de la mesa de pasapalos, son:

Come lento y despacio. Que la gente no note que en tu casa hace semanas que lo que hay es agua y arroz blanco. Aunque por dentro quieras salir corriendo con ese bowl de croquetas y tequeños, ¡aguanta! Tú regio allí. Mantén la dignidad, por favor.

Bebe mucho líquido. Eso llena tus entrañas, y ocupa tus espacios gordiles, para que no te quepa ya más nada, y no te quieras comer la mesa de quesos entera.

No te sientes cerca de la mesa de pasapalos. Sí. Sé que es difícil no caer en esta tentación. Pero piensa esto: si te identifican como el comelotodo, no te invitarán más. Es preferible comer poco pero frecuentemente; que mucho, casi nunca. ¡Disimula! (A menos que te inviten a un matrimonio. Ahí sí, suéltate a comer. ¿Por qué? Porque ya casi la gente no se casa, casi no hay matrimonios. Y una fiesta de matrimonio es precisamente para eso: para comer y beber abundantemente. Nadie recordará ese matrimonio en el que acabaste con las bolitas de carne y la mano de un mesonero).

Siempre preparado. No comas mucho, pero ten siempre un envase de Tupperware, pote de arroz chino o mantequilla Mavesa en tu cartera o morral. Eso con la finalidad de que lo que no te comas en el momento, lo tengas guardadito. Una reserva para el camino, pues. O como decimos en oriente: papola (pa por la mañana).

Conclusión para que no nos vean como un «eterno hambriento»

Ser glotón es un vicio. Como fumar, beber o apostar. ¡Qué vicio tan sabroso! Pero vicio al fin, es pernicioso. Comamos mejor. Pero eso sí: cuando haya comida en una reunión o evento, y te ofrezcan, te ofrezcan y te ofrezcan, ¡date con todo! Recuerda que eso no es todos los días.

Confesión: yo SIEMPRE tengo hambre. ¿Será por tantos años de mala boca? ¿Será hambre vieja?

¿Ven? ¡Hay tips para todos! Para los que no comen nada y para los que se comen todo.

Espero que hayan disfrutado estos tips… los del Guest Blogging y los del Comelotodo.

¿Qué parte de este extraño post te gustó más?

Y recuerda: ¿necesitas ayuda con ese blog o ese proyecto digital que estás emprendiendo? Ponte en contacto conmigo. También acepto tequeños como parte de pago.

4 comentarios en «5 beneficios del Guest Blogging»

  1. Bueno, me consta que aceptas tequeños, mandocas y naiboas de las cuales ya te debo por lo menos un bulto. Como dices los extremos son terribles. Soy de una categoría de la tercera parte de este post, que posiblemente haré yo: Buen diente. Me gusta que hayas disfrutado la invitación y mejor aún, que le digas a nuestros colegas blogueros para qué son útiles estas invitaciones.
    Te doy la mala noticia que estoy en un proyecto nuevo, por lo cual ya ando en trámites para comprar dos bultos de naiboas más. Gracias por todo… y por lo que falta

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